En 1930 Marta y Sara Plimpton, dos hermanas inglesas residentes en Ceylan por imperativos laborales de su padre, se disponían a elaborar un trabajo de fin de curso.
La Commonwealth en aquellos años había desarrollado un sistema de apoyo bibliográfico en todas sus colonias creando bibliotecas en parroquias o potenciando las ya desarrolladas por hombres ilustrados del imperio.
Fue en una de estas últimas, la biblioteca del coronel Hoogan donde las hermanas Plimpton encontraron algo que superaba ampliamente sus expectativas y comprensión infantiles, algo que, aun hoy tras prolongados estudios realizados hasta ahora en el más absoluto secreto por parte de las autoridades británicas, sigue siendo un documento hermético de dificil comprensión.
Ha sido en este año de 1997 cuando Sara, la menor de las hermanas Plimpton, hoy una venerable anciana de 79 años, ha decidido sacar a la luz pública una parte importante de los documentos que en su día escondieron entre otros secretos de juguete.
Finalmente hoy, traducida al español, podemos acceder a esta información.
Lo que vamos a ver son imágenes y textos francamente inquietantes, capaces de estimular el espíritu de todos aquellos hombres y mujeres de mente abierta y predispuesta a la hermosa fiebre de la duda.
