Severino

Se celebra el 9 de septiembre.

Mártir en 320. Senador de Sebaste, se convirtió asistiendo al suplicio de los mártires cristianos; le quebraron las piernas a golpes de barra de hierro y fue obligado a arrastrarse hasta llegar al lugar donde iba a ser decapitado.
Se le invoca en cao de heridas en los pies.

Hay otro San Severino que se celebra el 8 de enero.

Patrono de Viena, Austria y Baviera, llega el año 454 a la Nórica, como apóstol.

Sufrían ya a aquellas fronteras del Imperio romano la inminente sacudida de bárbaros y hunos.

En Austria, a orillas del Danubio, nadie conoce su patria ni su edad; para el mensajero del evangelio, sus años son la eternidad y su patria el reino de Cristo en todo el mundo y en el cielo.

Habla en latín, pero sabe mucho del Oriente, desde Egipto a Jerusalén y Bizancio.

Durante treinta años siembre Austria y Baviera de iglesias y monasterios al modo agustiniano.

No le importan las caminatas sobre la nieve y sus provisiones. Renuncia humildemente un nombramiento de obispo que le iba a privar de su libertad misiones.

Entre quienes reciben sus consejos, destaca u joven algo y fuerte, mal cubierto por una piel de carnero, que marcha con sus hérulos hacia Italia. Por los consejos del gran evangelizador, respetará más todavía al catolicismo y al Papa.

Al despedirse le dice: "Marcha a Italia; hoy te vistes con pieles; y pronto repartirás los despojos del mundo".

aquel jefe era Odoacro, que llegará a hacerse dueño de Italia; al comunicárselo a San Severino y ofrecerle lo que quiera pedir, el apóstol sólo le pide gracia para un desterrado.

Ante la reina de los Rugios, Gisa, arriana, defiende la liberación de los esclavos.

El año 482, en la fiesta de Epifanía, anuncia su muerte, aconseja a cristianos y religiosos su fidelidad al evangelio entre las invasiones que se avecinan; y, después de recibir el viático, muere santamente cuando sus acompañantes cantaban el salmo: Alabad al Señor en sus Santos.

Seis años más tarde, ante la irrupción de los bárbaros, Los cristianos descubren el cuerpo de San Severino que lo encuentran incorrupto, y en una carreta lo levan con ellos hasta Luculanum. Nápoles; y allí pasaría después al monasterio de San Severino.

Efemerides del 9 de septiembre
Efemerides del 8 de enero